En medio de la creciente tensión entre República Dominicana y Haití debido a la construcción de un canal de riego en el río Masacre, el senador de Santiago Rodríguez, Antonio Marte, ha expresado su descontento calificando al ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, como el peor canciller del hemisferio debido a lo que él considera una «mala gestión» de la crisis. Las palabras de Marte han generado un debate sobre el enfoque del gobierno dominicano en asuntos fronterizos y relaciones bilaterales.

Es innegable que la construcción del canal de riego en el río Masacre ha exacerbado las tensiones entre los dos países vecinos. Ambos lados tienen preocupaciones legítimas que deben abordarse de manera diplomática y responsable. En este contexto, las críticas de Antonio Marte hacia el Canciller Roberto Álvarez son comprensibles, ya que es natural esperar una gestión efectiva de asuntos fronterizos y diplomáticos por parte de los líderes del país.

Sin embargo, calificar a alguien como el «peor canciller del hemisferio» es una afirmación audaz que merece un análisis más profundo. Es importante considerar que las relaciones entre dos países tan cercanos geográficamente como la República Dominicana y Haití son inherentemente complicadas. Los problemas en la frontera no son nuevos y se han acumulado durante décadas. Culpar a un individuo o a un gobierno específico de todos los problemas fronterizos sería simplista.

Antonio Marte también ha señalado la presencia de haitianos indocumentados en el país y ha sugerido la existencia de un contrabando de armas desde Haití hacia República Dominicana. Estas preocupaciones son válidas y deben abordarse adecuadamente por las autoridades competentes. Sin embargo, es esencial recordar que no todos los haitianos en República Dominicana están involucrados en actividades ilegales, y generalizar puede llevar a estigmatizar a una comunidad que ya enfrenta dificultades considerables.

En lugar de centrarse en la figura del Canciller Álvarez como el chivo expiatorio de esta crisis, sería más constructivo buscar soluciones diplomáticas que aborden las preocupaciones de ambas naciones de manera justa y equitativa. La cooperación internacional y el diálogo son herramientas esenciales en la resolución de disputas fronterizas y en la construcción de relaciones amistosas entre naciones vecinas.

En resumen, las declaraciones de Antonio Marte sobre el Canciller Roberto Álvarez reflejan una legítima preocupación por la gestión de la crisis en la frontera dominico-haitiana. Sin embargo, es importante abordar estas cuestiones con un enfoque más amplio y equilibrado, reconociendo la complejidad de las relaciones bilaterales y evitando generalizaciones que puedan exacerbar la tensión. La diplomacia y el diálogo siguen siendo las mejores herramientas para resolver las diferencias entre naciones vecinas y construir un futuro más pacífico y próspero en la región.

LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP, SIP

PERIODISTA, PRODUCTOR GENERAL PROGRAMA TV «EVENTOS Y OPINIONES AL DIA Y PERIODICO DIGITAL EL RESPLANDOR»

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