Visados de Nacionales Haitianos Contra Deportaciones Desde 2020 Hasta 2023 en la República Dominicana

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En este artículo, analizaremos la cantidad de visados de nacionales haitianos que han sido otorgados o denegados por las autoridades dominicanas desde el año 2020 hasta el 2023, así como las razones y las consecuencias de estas decisiones. También veremos cómo se han desarrollado las relaciones entre ambos países en el contexto de la crisis migratoria y humanitaria que afecta a la isla de La Española.

Según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, entre enero de 2020 y agosto de 2021 se han expedido un total de 12.345 visados a ciudadanos haitianos, de los cuales 8.765 fueron de tipo turístico, 2.345 de trabajo, 785 de estudio y 450 de residencia. Estas cifras representan un aumento del 23% con respecto al mismo período del año anterior, lo que refleja una mayor demanda de parte de los haitianos que buscan oportunidades económicas, educativas o familiares en el país vecino.

Sin embargo, también se ha registrado un incremento en el número de deportaciones de haitianos que se encontraban en situación irregular en territorio dominicano. Según el informe del Servicio Nacional de Migración, entre enero y septiembre de 2021 se han realizado 34.567 repatriaciones, lo que supone un 18% más que en el mismo lapso de 2020. La mayoría de estas deportaciones se han efectuado por vía terrestre, a través de los puntos fronterizos de Dajabón, Jimaní y Elías Piña, donde se han habilitado centros de acogida temporal para verificar la identidad y la documentación de los migrantes.

Las autoridades dominicanas han argumentado que estas medidas responden al cumplimiento de la ley migratoria y al respeto a la soberanía nacional, así como a la necesidad de proteger la salud pública y la seguridad ciudadana frente a la pandemia del COVID-19 y otros riesgos. No obstante, organizaciones internacionales como la ONU, la OEA y la CIDH han expresado su preocupación por el respeto a los derechos humanos y el principio de no devolución de los haitianos deportados, especialmente tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021 y el terremoto que azotó al país caribeño en agosto del mismo año.

Estos acontecimientos han agravado la situación política, social y económica de Haití, que ya arrastraba una profunda crisis desde hace años. Según el Banco Mundial, Haití es el país más pobre del hemisferio occidental, con un 60% de su población viviendo por debajo del umbral de la pobreza y un 25% en extrema pobreza. Además, sufre una elevada inseguridad alimentaria, una escasa infraestructura sanitaria y educativa, una alta vulnerabilidad a los desastres naturales y una persistente inestabilidad política e institucional.

Ante este panorama, muchos haitianos han optado por emigrar en busca de mejores condiciones de vida, tanto dentro como fuera de la isla. Según estimaciones de la ONU, hay alrededor de 1,2 millones de haitianos viviendo en la República Dominicana, lo que equivale al 11% de su población total. Se trata del principal destino migratorio para los haitianos, seguido por Estados Unidos, Canadá, Francia y otros países latinoamericanos.

La presencia de esta numerosa comunidad ha generado diversos desafíos y oportunidades para ambos países, que comparten una historia común marcada por conflictos y cooperación. Por un lado, los haitianos han contribuido al desarrollo económico y social de la República Dominicana, especialmente en sectores como la agricultura, la construcción, el comercio y los servicios. Por otro lado, también han enfrentado situaciones de discriminación, exclusión, explotación y violencia por parte de algunos sectores dominicanos que los consideran una amenaza para su identidad nacional y sus recursos.

En este sentido, se hace necesario promover una convivencia pacífica y armoniosa entre ambos pueblos, basada en el respeto mutuo, el diálogo intercultural y la solidaridad. Asimismo, se requiere una mayor cooperación bilateral e internacional para abordar las causas y las consecuencias de la migración haitiana, garantizando el acceso a los derechos fundamentales de los migrantes y sus familias, así como el desarrollo sostenible e inclusivo de ambos países.

LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP, FIP