
La reciente elección del presidente de la Sala Capitular del Ayuntamiento de Bonao ha sido más que una simple formalidad institucional. Detrás del telón, se evidenció una estrategia cuidadosamente orquestada que deja al descubierto los primeros movimientos de una lucha interna que promete intensificarse dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Monseñor Nouel. El protagonista de esta maniobra: el equipo político del Proyecto Orlando Senador 2028.En un escenario en el que se suponía reinara la armonía municipal bajo el liderazgo del alcalde doctor Eberto Núñez, lo ocurrido en la Sala Capitular sugiere lo contrario. La imposición de una figura distinta a la línea directa del alcalde en la presidencia del Concejo Municipal parece tener un objetivo claro: enviar un mensaje contundente a lo interno del partido y, en especial, al actual favorito a la senaduría.
Este movimiento ha sido leído en los pasillos políticos como un intento de “torcerle el pulso” a Núñez, quien a pesar de su visible proyección como próximo senador de la provincia, enfrenta ahora una oposición estructurada, astuta y con recursos. El equipo de Orlando, sin aún estar en campaña formal, demuestra que no solo tiene presencia en las bases, sino también influencia en los mecanismos institucionales.
Se rumora que el Rifero desde ya tiene una jugosa manilla de billetes para comprar a los disgustados, inconformes, ingratos y ambiciosos dentro del PRM, bajo la premisa de que muchos se venderán al mejor postor. La estrategia estaría sustentada en la conocida frase “papelleta mató a menú”, advirtiendo que en política los ideales pueden desvanecerse cuando el dinero entra en juego.
Este tipo de jugadas tempranas son claves en la política partidaria dominicana. La elección de una presidencia edilicia suele pasar desapercibida para el ciudadano común, pero dentro del partido, es un termómetro del control, la disciplina y la proyección del liderazgo. En este caso, el resultado sugiere que hay una división estratégica y que Orlando y su equipo han logrado penetrar estructuras claves en la toma de decisiones.
El PRM de Monseñor Nouel se encamina, pues, hacia una batalla interna que será tan decisiva como las elecciones generales. La senaduría está en juego y los actores ya se mueven, no solo con discursos, sino con acciones concretas. La política es percepción, y la percepción que queda tras esta maniobra es que el Proyecto Orlando Senador 2028 ha arrancado —y con fuerza.
Solo el tiempo dirá si esta demostración de fuerza se consolida o si provoca un reagrupamiento del equipo de Núñez para mantener su posicionamiento. Lo que sí está claro es que en Monseñor Nouel, el PRM no tendrá un camino de rosas hacia la definición de su candidato senatorial.
!YA SUENAN LOS TAMBORES DE GUERRA!
Lic Alexis Rosario CDP. SNTP. FIP