
En Bonao, donde los desafíos de la seguridad ciudadana y el desarrollo social conviven día a día, encuentros como el sostenido entre la gobernadora Adela Tejada y el general Miguel Mata Rodríguez no deben verse como simples actos protocolares, sino como oportunidades reales para generar cambios concretos.
La visita del nuevo director regional de la Policía Nacional Dominicana deja sobre la mesa un mensaje positivo: la disposición al diálogo y al trabajo conjunto. Sin embargo, la ciudadanía ya no se conforma con buenas intenciones. Hoy se exige resultados medibles, acciones visibles y una coordinación efectiva que impacte directamente en la tranquilidad de los barrios y comunidades.
La seguridad no se construye únicamente con presencia policial, sino con estrategias integrales que incluyan prevención, educación y participación comunitaria. En ese sentido, el compromiso expresado por ambas autoridades debe traducirse en planes concretos: patrullajes más eficientes, atención oportuna a denuncias, programas de proximidad con la comunidad y una comunicación transparente con la población.
Es importante reconocer que la articulación entre el gobierno provincial y los cuerpos de seguridad es clave. Cuando estas instituciones trabajan de manera aislada, los esfuerzos se diluyen. Pero cuando existe una visión compartida, como la que se plantea en este encuentro, se abre la posibilidad de enfrentar con mayor eficacia problemas como la delincuencia, la violencia y la percepción de inseguridad.
No obstante, la historia reciente nos enseña que muchas veces estos acercamientos quedan en el discurso. Por eso, la sociedad de Monseñor Nouel debe asumir también un rol vigilante, exigiendo que este tipo de reuniones se traduzcan en políticas sostenidas y evaluables.
En definitiva, el verdadero valor de este encuentro no está en la cordialidad ni en la fotografía institucional, sino en lo que ocurra después. Si las palabras se convierten en acciones, Bonao podría estar dando un paso firme hacia una mayor seguridad y bienestar. Si no, será solo otro capítulo más de promesas que el tiempo termina olvidando.
LIC. RAMON A. ROSARIO (ALEXIS) ¨Objetivo y veraz, nunca imparcial.