Legalización de un negocio clandestino: Las 3 causales

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POR: LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP, FIP

La aprobación de las tres causales, que contempla la interrupción del embarazo cuando la vida de la mujer corre peligro, en caso de violación e incesto y cuando hay malformación del feto incompatible con la vida clínicamente comprobable es un tema de debate que ha enfrentado diversos sectores políticos, sociales y religiosos en la República Dominicana.

“La violencia contra las mujeres afecta fundamentalmente a las más pobres y las que están situación de alta vulnerabilidad y violencia”. “El aborto en tres causales no es un pecado y la Biblia no aborda este tema, por lo que no hay ninguna forma objetiva bíblica o teológicamente de probar que interrumpir el embarazo en estas tres causales sea condenado por Dios, y tampoco debería penalizarse legalmente”. Bajo estas y otras premisas se justifican quien está a favor de la despenalización del aborto en nuestro país.

En nuestro país la práctica del aborto clandestino ha sido un negocio muy lucrativo para “médicos” que prestan sus servicios con discreción incluida.

En la mayoría de los abortos que se practican de manera clandestina solo se pretende salvar situaciones de familias de embarazos no deseados o accidentales, en los cuales no están presente ningunos de las tres causales. Primero: la vida de la madre no está en peligro, Segundo: No existe violación e incesto y Tercero: No existe malformación del feto clínicamente comprobable. Lo único que puede estar en peligro es la reputación del apellido de una familia.

Sin la menor intención de enfrentar a quienes promueven la interrupción del aborto partiendo de las tres causas, creemos que legalización del aborto en nuestro país podría dar apertura a una dinamización de la práctica abortiva por parte de profesionales de la salud.

A partir de la aprobación de esta ley veremos en la puerta de los consultorios de médicos especializados en ginecología y obstetricia llamativos letreros “ABORTOS LEGALES, TRES CAUSALES”

Nuestros legisladores tratando de modificar el Código Penal introduciendo Las Tres Causales, están enredados en las patas de los caballos con el temor inocultable a una iglesia que no perdona.

LO PRIMERO: es que nuestro código penal debe ser modificado para aplicar pena de muerte o cadena perpetua a violadores, como también a profesionales de la medicina que se enriquecen con esta mala práctica médica matando criaturas indefensas con causales no justificadas. También deben ser sancionados con el todo el peso de la ley todos los implicados en dicho crimen, ya que nuestra constitución establece el derecho a la vida desde la concepción.

SEGUNDO: El estado dominicano debe establecer un funcionar sistema de adopción, protección, soporte económico y orientación psicológica para todas las víctimas de violación sexual que no quieran o no puedan tener a su hijo por los traumas sicológicos que les generó ese embarazo.

La legalización del aborto a partir de LAS TRES CAUSALES, sin ningún régimen de consecuencia al igual que tantas leyes de nuestro país podría crear un cartel de crímenes silenciosos de consecuencias inmensurables.

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