En tiempos donde muchas autoridades prefieren actuar desde la comodidad de una oficina o desde la frialdad de un memorando, en Bonao resalta una figura que ha decidido hacer lo contrario: salir a las calles, escuchar, dialogar y construir soluciones junto a la comunidad. Hablamos de Quintino Payano, encargado del Programa de Control de Bebidas Alcohólicas (COBA), quien ha dado un ejemplo de cómo se lidera desde la cercanía y el compromiso real.

Su enfoque para reducir los altos niveles de contaminación sónica en Monseñor Nouel merece reconocimiento. En lugar de recurrir de inmediato a decomisos o sanciones —como suele ser costumbre en algunos operativos—, Payano ha optado por promover la conciencia ciudadana a través de encuentros comunitarios donde prima el respeto y la voluntad de mejorar. Una estrategia que no solo es más humana, sino también más efectiva.

Uno de esos encuentros tuvo lugar recientemente en el sector La Prosperidad, donde junto a la Junta de Vecinos presidida por Johenny E. Estévez Ramírez y el mayor Abreu del equipo Antirruido, se llevó a cabo una jornada de sensibilización por la paz y la tranquilidad. Allí se habló de salud, convivencia, derechos y deberes. Pero, sobre todo, se sembró una semilla de corresponsabilidad social.

Es justo reconocer el mérito de esta iniciativa. Payano ha comprendido que para lograr un cambio sostenible, es necesario que la comunidad sea parte de la solución. No se trata de apagar las bocinas por la fuerza, sino de encender la conciencia colectiva sobre el daño que causa el ruido excesivo.

Dar crédito a esta labor es más que un gesto justo: es una invitación a que otras instituciones adopten modelos similares. Porque cuando un funcionario trabaja hombro a hombro con la gente, se empieza a construir el verdadero camino hacia el respeto mutuo y la paz comunitaria. Y eso, en estos tiempos, es digno de admiración.

Nuestras felicitaciones al director al director del COBA, QUINTINO PAYANO

LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP. FIP