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Muchos pacientes se sorprenden cuando les explico que una herida puede no avanzar, aunque la piel parezca ”normal”.

La circulación no se evalúa solo mirando el pie: también debemos entender qué ocurre en los vasos pequeños que llevan oxígeno al tejido.

Para pacientes de pie diabético, es posible tener un pulso palpable y aún así una mala circulación interna. Cuando eso ocurre, la piel no recibe lo que necesita para sanar, aunque por fuera no se note nada alarmante.

Si tus pies cambian de color, se sienten fríos, se cansan al caminar o una herida tarda demasiado, esas pueden ser señales de alerta que no debes ignorar.

Soy el Dr. Max Guerra, especialista en pie diabético y heridas complejas.
Detectar la mala circulación a tiempo cambia el pronóstico.

Agenda tu evaluación en www.doctormaxguerra.com