El municipio de Bonao vuelve a estar en el centro del debate público por un problema que durante años ha afectado a miles de familias: el drenaje pluvial. Cada temporada de lluvias revive la misma preocupación en numerosos sectores donde las calles se convierten en ríos improvisados, las viviendas se inundan y la seguridad de las familias queda en riesgo.

En este contexto, el diputado José Antonio Fabián Beltré presentó recientemente un proyecto de resolución ante el Congreso Nacional para visibilizar la gravedad de esta situación, iniciativa que fue aprobada por unanimidad. El hecho de que la propuesta haya recibido el respaldo de todos los legisladores refleja que el problema no es menor ni aislado, sino una realidad que requiere atención urgente.

Las inundaciones urbanas en Bonao no son un fenómeno nuevo. Durante años, comunidades completas han tenido que adaptarse a convivir con el agua cada vez que llueve con intensidad. Calles deterioradas, drenajes insuficientes o inexistentes y un crecimiento urbano que muchas veces ha superado la planificación han contribuido a que este problema se mantenga sin una solución definitiva.

A esto se suma un elemento que la población no olvida. El tema de la solución al drenaje pluvial en el municipio de Bonao fue una de las principales promesas de campaña del actual senador por la provincia Monseñor Nouel, Héctor Acosta. Sin embargo, para muchos ciudadanos este proyecto aún parece una quimera, especialmente para los electores de Bonao que pensaban que a esta altura ya existirían avances concretos.

La frustración de la gente tiene una razón sencilla: cada vez que caen dos gotas de agua, el municipio vuelve a parecer una “Venecia” improvisada, donde las calles se inundan y la movilidad se vuelve caótica. Esta realidad contrasta con las expectativas que se generaron durante el proceso electoral.

Lo más preocupante es que, mientras pasa el tiempo, los daños se acumulan. Los vehículos sufren averías, los comercios ven afectadas sus operaciones y, sobre todo, aumenta el riesgo para la salud y la seguridad de la población.

Por eso, la resolución presentada por el legislador busca algo más que llamar la atención sobre el problema: pretende que el Estado dominicano intervenga de manera responsable y planificada para desarrollar una solución estructural al sistema de drenaje pluvial del municipio. No se trata de parches temporales ni de intervenciones improvisadas, sino de una planificación técnica que garantice resultados duraderos.

Bonao es una ciudad con un importante crecimiento urbano y económico en la provincia Monseñor Nouel. Ese desarrollo debe ir acompañado de infraestructuras adecuadas que permitan a sus habitantes vivir con dignidad y tranquilidad, incluso en épocas de lluvias.

Las autoridades nacionales, provinciales y municipales tienen ahora la oportunidad de convertir este llamado en acciones concretas. El problema está identificado, la preocupación de la población es evidente y existe una iniciativa formal que lo coloca en la agenda pública.

La pregunta que queda es sencilla: ¿cuánto tiempo más deberá esperar Bonao para una solución definitiva?

Porque mientras el debate continúa, cada lluvia vuelve a recordar que este no es solo un problema de infraestructura, sino un desafío que afecta directamente la calidad de vida de miles de familias del municipio.

LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP. SIP

¨ Periodismo Objetivo y Veraz