
Hay noticias que resultan muy difíciles de asimilar.
Hoy nos llena de profunda tristeza la partida de un gran ser humano, Jim Hernández, un profesional cabal, buen padre, buen esposo y un arquitecto fuera de serie, cuyo legado permanecerá vivo en cada una de sus obras y en los corazones de quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.
Nuestro Señor lo ha llamado a su lado para otorgarle el descanso eterno que solo Él puede brindar.
Siempre será recordado por su sonrisa, su nobleza, su pasión por el trabajo y su ejemplo de vida familiar.
Descansa en paz, querido amigo y hermano Jim Hernández.
Tu huella quedará grabada para siempre.
Hasta luego…
Lic. Alexis Rosario CDP, SNTP, SIP