
La propuesta de nuevo Código de Trabajo introduce cambios significativos en la regulación del trabajo doméstico, ahora denominado trabajo del hogar, una forma de reconocer la importancia de estas labores que durante décadas se han mantenido invisibles y poco valoradas.
Uno de los puntos más relevantes es la jornada laboral: se establece que no podrá exceder de ocho horas diarias ni de 48 horas semanales, con derecho a un descanso ininterrumpido de 36 horas cada semana. Este límite busca garantizar que las personas que cuidan casas, familias y niños no trabajen jornadas abusivas ni sean tratadas como si carecieran de derechos.
Este cambio es un avance en la dignificación de los trabajadores del hogar, que históricamente han sido los más desprotegidos y con menos formalización laboral. Sin embargo, para que estos derechos sean reales, el gran reto será la fiscalización y la educación de los empleadores, de manera que la ley no se convierta en letra muerta. Solo así lograremos un empleo digno y justo para miles de personas que sostienen hogares ajenos mientras también deben cuidar los suyos.
LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP. FIP «VOZ DEL COMERCIO Y TU COMUNIDAD»