EL HOSPITAL MARCHENA NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA

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Las instituciones que brindan servicios de salud, sean estas públicas o privadas que no dispongan de un efectivo y activo departamento de relaciones públicas, están condenadas a sufrir la inclemencia y voracidad de la prensa local y nacional ante la ocurrencia de hechos o situaciones que pongan en peligro la vida de un paciente.En algunos casos pueden ser objeto de demandas judiciales.

A diferencia de los centros de salud privados, los hospitales públicos considerados instituciones del pueblo, con servidores pagados con nuestros impuestos, todos los usuarios que acuden en busca de atenciones médicas se sienten con el derecho de ser atendido con rapidez y de la mejor manera. En el caso específico del nuevo y moderno Hospital Pedro E. de Marchena, cuyas expectativas de que iba a ser uno de los centros mejor equipado y más avanzados de la región, aún está en proceso.

De nada vale un lujoso edificio, bien equipado, excelentes profesionales de la salud y un personal comprometido con dar lo mejor si no se dispone de un buen soporte administrativo y un presupuesto que no se corresponde con sus necesidades más perentorias. Otro factor a destacar es que los tiempos han cambiado. Entre la gestión hospitalaria de los años 2000 y los actuales momentos hay mucha diferencia.

La gerencia principal y los departamentos de un centro de salud público o privado requieren de preparación, estudios avanzados y sobre todo mucha empatía entre superiores y subalternos. Se trata de mantener un ambiente de mucha paz y armonía para librar la batalla del día a día. Es ahí donde las relaciones públicas internas desempeñan un papel preponderante.

PERSONAL MÉDICO. En cuanto a la parte médica del Hospital Marchena, no creo tengamos nada tenemos que envidiar a otros centros de salud pública o privado de la provincia y del país. Se dispone de médicos especializados y un personal de enfermería que apasionados con su profesión ponen su mayor empeño en cada emergencia médica o paciente delicado que atender. Sin embargo, en muchas ocasiones no basta la especialidad o la pasión de médicos y enfermeras para salvar una vida. Las tantas limitaciones a causa del bajo presupuesto o poca visión y previsión de la gerencia en el suministro de medicamentos, equipos y otras facilidades en su lugar de trabajos puede convertir una emergencia médica en un escenario cargado de estrés para todos.

SEGURIDAD.

Soy de opinión que dentro de la Sala de Emergencia de deber implementar mayor seguridad para protección de médicos y enfermeros que en muchas ocasiones son agredidos por desaprensivos y personas alteradas que llegan al centro de salud tratando de imponer su voluntad. En la sala de Emergencia debieran colocar permanente un militar o policía vestido de médico o enfermero para evitar las agresiones imprevistas. En la mayor parte de los casos la seguridad está fuera y en ocasiones distraída.

TRAGEDIAS LAMENTABLES. Ningún médico quiere se le muera un paciente. En casos de muertes de pacientes, o situaciones consideradas malas prácticas médicas por parte de parientes del fallecido, estas informaciones llegan a las redes sociales y medios de comunicación más rápido que la luz, afectando la imagen de la institución y por ende la imagen de los médicos en cuestión. Ante estos frecuentes y desagradables escenarios, la imagen de los médicos y enfermeras del Hospital Pedro E de Marchena está totalmente desprotegida y son ellos que en muchos casos tienen que salir al frente a defender su reputación ante la falta de un instrumento mediático de Relaciones Públicas que arroje luz sobre lo sucedido y proteja también la imagen corporativa de un centro de salud pública que es la única opción que tienen los pobres para salvar sus vidas, muy a pesar de que EL HOSPITAL MARCHENA NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA.

LIC. ALEXIS ROSARIO, CDP, SNTP, FIP

EL RESPLANDOR «Voz del Comercio y la Comunidad»

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