

A las seis de la tarde de ese día se reunieron en el hogar de Secundino A. del Villar, calle “16 de agosto”, los señores José N. Andrickson, Rafael E. Ceara, Angel María Deschamps, Domingo Russo, David de Vargas, entre otras personalidades de la época, manifestaron, por órganos de algunos socios presentes, estar conforme con todos los acuerdos que se tomaran”.
Originalmente el Casino se rigió por los estatutos del antiguo “Club Unión”, de la localidad, en tanto que se formulaban los estatutos correspondientes. Por decreto Núm. 730, del 10 de septiembre de 1927, del presidente de la Republica, general Horacio Vásquez, fue incorporado.
A fin de allegar los fondos para la construcción del edificio, a más de las aportaciones de los socios, varias comisiones de damitas organizaron veladas. Bernarda Garcia, Flavia Rosario, Mercedes Reinoso, Belén, Rosa y Carmelia del Villar, Talita Reinoso, Enriqueta Henríquez, Secundina Inoa y otra jovencitas más, trabajaron con tesón en este aspecto. Antonio Velásquez era el pianista.